Hace unos meses estuve en el cumpleaños de una amiga, y Ana, una de las invitadas, llevó dos apetitosas tartas de obleas con Nutella que encantaron a todo el mundo. Las tartas estaban tan ricas que te podías comer varios pedazos sin saturarte; de hecho, reconozco que repetí y además, me quede con ganas de hacer una en casa.